Tuberculinum, deseos de cambios

Tipología
Personas atractivas, deseosas de cambios en sus vidas, aparentemente felices y alegres, pero con reacciones imprevisibles y una vida sexual muy activa.
Sienten que la vida es demasiado corta y se apresuran a vivirla lo más intensamente posible.
Deseos constantes de cambios, de vivienda, de decoración, siempre insatisfechas, les encanta viajar.
Se presenta desesperanzada y se siente ansiosa al anochecer.
Pero su temperamento es cambiante y alternante, yendo de un extremo a su opuesto: es alegre y feliz o melancólico, triste y quejoso, lloriqueando fácilmente; es suave y dulce o se pone muy irritable y gritón; es muy indolente (con gran aversión al trabajo) o, por el contrario, muy laborioso y trabajador; es taciturno, y se vuelve parlanchín (más con la fiebre), pasando rápidamente de un tema a otro o hablando sin sentido.
El maravilloso Pediatra Homeópata Didier Grandgeorge en su libro El Remedio Homeopático, lo que la dolencia nos dice nos habla de Tuberculinum en base a su experiencia en consulta: «Los niños Tuberculinum son en general más bien delgados, «como un clavo», y se observa una vena azulada sobresaliente a la altura de la raíz de la nariz, y numerosas manchas blancas en las uñas.»
«Son propensos a las alergias y Tuberculinum es un buen remedio de fondo en caso de eczema, fiebre del heno y asma.»
Según Grandgeorge la persona Tuberculinum mejora con altitudes altas, entre 1000 y 1500 metros; por el contrario, vivir cerca del mar, a baja altitud, les empeora, y a gran altitud les mantiene permanentemente excitados.
Tuberculinum presenta el siguiente síntoma singular: fobia de los perros, sobre todo los perros negros.
Síntomas y dolencias particulares
- Fiebres que aparecen una y otra vez.
- Resfriados y tos a la mínima exposición al frío o humedad. Tos irritante, sobre todo al anochecer y de noche, impidiéndole dormir al paciente, con dolores torácicos que irradian a los brazos. Tos seca, sofocante. Tos con expectoración espesa, amarillenta o verdosa.
- Ronquera y afonía dolorosa intermitente: la voz se aclara un día o dos, luego reaparece la afonía.
- Rechina los dientes durmiendo (es muy característico de Tuberculinum). Siente los dientes flojos.
- Tendencia a tener escalofríos, por bañarse, por ansiedad, por la tarde o por la noche hasta quedarse dormido.
- Fiebre del heno repetitiva.
- Anginas con dolores ardientes que se extienden a los oídos. Con hinchazón crónica.
- Dolores en la base del pulmón izquierdo.
- Asma.
- Adelgazamiento progresivo, rápido y acentuado, aun sintiéndose bien y, a menudo, a pesar de que come mucho, y con tanta hambre que debe levantarse de noche a comer. Adelgazamiento en niños menudos.
- Dolores de cabeza crónicos, periódicos, cada 7 días.
- Alterna estreñimiento con diarrea, estreñimiento con heces secas y duras, gases y cólicos. Y diarrea que lo saca de la cama por la mañana temprano, hacia las 5 horas, brusca, con deseos imperiosos, indolora.
- Dolores en las articulaciones, reumáticos, rigidez al primer movimiento, mejorando después. Empeoran estando de pie.
- Eccema.
- Acné juvenil.
- Menstruaciones adelantadas, abundantes y prolongadas, con dolores menstruales.
- Síntomas cambiantes, con aparición y desaparición súbita. Los dolores son también variables, cambiantes y erráticos, y habitualmente comienzan y terminan repentinamente.
- Los niños tienen rabietas, son muy revoltosos y desorganizados.
- Miedo a los animales en general, pero sobre todo a perros y a los gatos.
Tuberculinum es un remedio de acción profunda y, siempre que coincida con el cuadro del paciente (tipología, síntomas y características), puede curar muchas otras dolencias. Suele ser frecuente tener antecedentes familiares de tuberculosis.
Características generales
- Le encanta el viento y el aire fresco.
- Sensible a la humedad.
- Numerosas manchas blancas en las uñas.
- Tienen una vena azulada que sobresale a la altura del inicio de la nariz.
- Sueña y se despierta a las 5 de la madrugada, con sudor frío y húmedo.
- Apetencia por la sal, el cerdo, la grasa, la leche fría y el alcohol.
- Muy sedientos.
Más información
Información extraída de la Materia Médica homeopática de Vijnovsky y del libro El Remedio Homeopático, lo que la dolencia nos dice, del Pediatra Homeópata Didier Grandgeorge
El gran Dr. Vijnovsky cita varios medicamentos complementarios de Tuberculinum: Psorinum, Sulphur, Calcarea Carbonica, China, Bryonia.
Vijnovsky también nos recuerda unas palabras del famoso homeópata Allen sobre Tuberculinum: «Sigue a Psorinum como un remedio constitucional en la fiebre de heno y el asma».
Esta información es exclusivamente informativa. Acude siempre a un profesional de la Homeopatía para que realice la prescripción personalizada adecuada.
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