Cuprum Metallicum, los espasmos

Cuprum, siente que no está a la altura

Cuprum Metallicum se obtiene del cobre.
El medicamento homeopático Cuprum Metallicum se obtiene del cobre.

Tipología de Cuprum Metallicum

El principal terreno en que se centraliza la acción de Cuprum es en la actividad muscular, que se exterioriza en dos sentidos: por medio de convulsiones o bien por contracturas, calambres o espasmos musculares violentos, que aparecen y desaparecen bruscamente. Pueden tener diversos motivos (por disgustos, sustos, etc.).

Cuprum suele corresponder a personas agotadas física y mentalmente por un exceso de trabajo intelectual o insomnio.  Cara pálida, con expresión triste, angustiada o sufriente, con ojos hundidos y ojeras.

A menudo suelen sufrir delirios y confusión mental.

Llanto involuntario, peor por conversar; por la menor emoción. El llanto lo agrava.

Les gusta mantenerse ocupados. Se aburren si están parados sin hacer nada. 

Por otra parte, el brillante médico Homeópata Didier Grandgeorge, en su libro El Remedio Homeopático, lo que la dolencia nos dice señala que en Cuprum subyace «la sensación de no estar a la altura, de encontrarse en una situación que le sobrepasa».

Síntomas y dolencias particulares

  • Vértigo al leer y al mirar hacia arriba, con visión nublada; como si la cabeza fuera a caer hacia adelante, peor moviéndose, mejor acostado.
  • Dolores de cabeza violentos, en la coronilla, con sensación de vacío en la cabeza. Dolor frontal sobre el ojo izquierdo y raíz de la nariz (sinusitis frontal). Puntadas en las sienes, con ojos rojos y dolor en las órbitas al girar los ojos. Dolor de cabeza periódico, con sensación de que le salpicaran agua fría en la cabeza. Por la tarde y de noche, en el lado izquierdo, extendidas al cuello, brazos y pecho, que llega casi a terminar en convulsiones.
  • Calambres y convulsiones violentos.
  • Contracciones que empiezan en los dedos de los pies y de las manos.
  • Pérdida de movilidad en la articulación del hombro. Se duermen brazos y manos, hasta el punto que no puede sostener nada con las manos.
  • Flexión involuntaria y frecuente de las rodillas al caminar que lo hace caer. Debilidad en las rodillas, como flojera.
  • Labios azulados, siente que está helado de frío, sobre todo en los pies. 
  • Útil en casos de afecciones cerebrales, meningitis, apoplejía y congestiones, si el espasmo está presente en algún grado, tanto si es una contracción espasmódica en los dedos como si se trata de convulsiones generales. 
  • Indicado en la tos ferina cuando el niño se vuelve rígido, la respiración se detiene y presenta contracciones espasmódicas.  Finalmente, el niño vuelve en sí, vomita y se recupera poco a poco.
  • Tos espasmódica y diarrea violenta. Tos que no para, violenta, persistente, agotadora, peor de 23 a 1 horas, por aire frío, por comer, por reírse, por hablar. La tos tiene un sonido de gorgoteo, como al salir agua de una botella
  • Asma a las 3 de la madrugada que se calma al beber agua.
  • Afonía intermitente en cantantes. Ronquera continua, casi no puede hablar, apenas respira aire frío y seco.
  • Hay que pensar en Cuprum en la epilepsia y otras enfermedades espasmódicas de origen nervioso.
  • Calambres en las pantorrillas.
  • Vómitos.
  • Eructos constantes. Náuseas y arcadas al defecar.
  • Gusto metálico en la boca.
  • Se sofoca al comer. Falta de apetito. Gran sed, con deseo de agua fría, que mejora la tos y los vómitos.
  • Dolor de estómago muy doloroso, con espasmos y calambres. Sensación de pelota redonda que va y viene detrás de las costillas, con sonidos varios, mejor acostado quieto o poniéndose una faja.
  • Violentos cólicos intermitentes, periódicos; calambres, dolores cortantes y tironeantes, con gran ansiedad, que mejoran bruscamente después de defecar.
  • Cólicos en los tres primeros meses de los bebés, cuando la deglución es muy sonora: «gluglú».
  • Estreñimiento alternado con diarrea.
  • Hemorroides sangrantes.
  • Al cesar las inflamaciones y supuraciones, comienzan los espasmos. 
  • Antes de la menstruación puede padecer diversos síntomas como la dificultad respiratoria, convulsiones, palpitaciones, dolor de cabeza, calores, calambres intolerables en el vientre, extendidos al tórax, náuseas, vómitos.
  • Miedo a morir; a la oscuridad; a perder la razón; a los extraños (en el niño, durante la dentición); de caerse y se agarra fuertemente a quien tenga cerca. 
  • La violencia se manifiesta en todos sus síntomas: diarrea, espasmos, vómitos, convulsiones, manía, delirio.

Características generales

  • Desean comida fría y comen con gran rapidez.
  • Empeoran por aire o viento frío; al anochecer o de noche; antes de la menstruación; en luna nueva; por contacto; falta de sueño.
  • Todos los síntomas mejoran con bebida fría, cuando suda, o presionando la zona afectada.

Más información

Información extraída de la Materia Médica homeopática del Médico Homeópata Bernardo Vijnovsky y del libro El Remedio Homeopático, lo que la dolencia nos dice, del Pediatra Homeópata Didier Grandgeorge.

El Dr. Vijnovsky cita un medicamento complementario de Cuprum: Calcarea Carbonica

Esta información es exclusivamente divulgativa.  Acude siempre a un profesional de la Homeopatía para que realice la prescripción personalizada adecuada.

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