Cocculus Indicus, mareos en los viajes

Cocculus Indicus, el medicamento para cuidadores de personas moribundas

cocculus para los mareos en los viajes
El medicamento Cocculus Indicus se obtiene del fruto seco del árbol Anamirta Cocculus.

Cocculus Indicus es otro de los medicamentos importantes en nuestro botiquín, especialmente por su efectividad en el caso de mareos en medios de transporte como coche -especialmente cuando hay muchas curvas- tren o barco.

En estos casos no esperamos encontrar una tipología determinada.

Pero Cocculus se corresponde también a una cierta tipología y características generales, pudiendo ser efectivo para otras muchas dolencias, en el caso de ser el medicamento semejante al paciente, en su cuadro completo, el Simillimum.

Tipología

Cocculus Indicus es conocido también por corresponderse a personas, enfermeras o cuidadoras, que acompañan a convalecientes y/o moribundos, que se encuentran en estado de agotamiento tras periodos de velar a enfermos.

Nos encontramos entonces con personas con una gran debilidad, a menudo mujeres, con náuseas y vértigo por cuidar enfermos o por falta de sueño. Con gran cansancio de todo el cuerpo.

Siente que el tiempo pasa muy rápido y por ese motivo todo lo hace muy lentamente. Necesita mucho tiempo para dar vueltas a la cabeza, para ver las cosas o para moverse o para pensar o para hacer cualquier cosa.

Puede existir incluso una lentitud para comprender, lo que lo hace olvidadizo, no encuentra la palabra apropiada al hablar, lo que le impide hablar correctamente, y se equivoca, o se olvida de lo que acaba de pensar o leer. Esta confusión mental empeora después de comer o beber.

Puede presentar trastornos producidos por ira o vejación, o por penas o tristezas, pero lo procesa con pena silenciosa y profunda. Descorazonado. Puede quedarse sentado en un rincón, sin hablar, como sumido en recuerdos tristes, y no se da cuenta de lo que sucede a su alrededor. 

Por otro lado en algunos casos ocurre lo contrario y puede presentar gran locuacidad, habla rápido. Hay como un estado maníaco, con irresistible deseo de cantar o bailar, gesticula y se queja.

Suele acompañarle cierta hipersensibilidad marcada por hiperexcitabilidad extrema del sistema nervioso. No tolera ruidos, sacudidas, que lo toquen, que lo contradigan, que lo ofendan. Del mismo modo, se sobresalta muy fácilmente, por ruidos, al tocarlo o por cualquier pequeño estímulo. Se asusta fácilmente.

El Dr. Vijnovsky nos recuerda que el gran Homeópata Clarke indicaba que Cocculus «es el primer remedio en que debe pensarse en casos de síntomas que aparecen como consecuencia de la falta de sueño por cuidar enfermos o pasar noches en vela«.

El Homeópata Didier Grandgeorge en su libro El Remedio Homeopático, lo que la dolencia nos dice expone que subyace en en las personas Cocculus un deseo de «conocer los secretos de la vida y controlar sus movimientos, de ahí el origen de cierto voyeurismo caritativo que le empuja hacia profesiones como la de enfermero, médico o psicoanalista … quiere conocer el movimiento que anima la vida y espera conseguirlo recogiendo las últimas palabras de los moribundos»

Cocculus presenta varios síntomas singulares: impulso irresistible de que hay que cantar. Deseo violento de cerveza durante la jaqueca. Sensación que los globos oculares están sacados hacia delante, durante la cefalea

Síntomas y dolencias particulares

  • Mareos en los viajes, especialmente en coche, barco o tren. Sensación de vértigo y náuseas. Con gran debilidad generalizada y flojera en las rodillas. Estos trastornos se producen hasta solamente mirando una embarcación en movimiento o por la ventanilla del vehículo en movimiento. Mejora con ambiente caldeado.
  • Todo tipo de náuseas y vértigos en general. También náuseas por pensar en los alimentos o por olerlos o mirarlos o por oír hablar de comida (asco a la comida).
  • Dolores abdominales con nauseas y mareos. Dolores abdominales agudos, como si le apretaran los intestinos entre piedras puntiagudas, peor al moverse y alrededor del ombligo. Dolores ardientes, desgarrantes, constrictivos, en el vientre. Flatulencia. Músculos abdominales débiles.
  • Hernia inguinal, umbilical, con estreñimiento.
  • Estreñimiento con heces duras, dificultosas y deseos ineficaces de defecar. No puede sentarse por contracción en el recto.
  • Diarreas con flatos previos. Heces blandas, amarillas, pútridas, ardientes. Diarrea por viajar en automóvil.
  • Insomnio tras el agotamiento de velar a un enfermo u otras situaciones agotadoras.
  • Dolores de cabeza producidos por el agotamiento, entrega y ansiedad de cuidar a una persona enferma. Cabeza congestionada, con sensación de estallido, pudiendo llegar al mareo y vómito, sobre todo en viajes.
  • Dolor en los ojos. Los objetos parecen moverse hacia arriba y abajo. Ve moscas volantes.
  • Se le duermen los miembros superiores, antebrazos y manos, primero derecha y luego izquierda, o alternándolas, y las plantas de los pies estando sentado. Dolor en hombros y brazos, como golpeados. Sacudidas en manos y dedos. Manos azuladas, insensibles, como paralizadas, no puede escribir. Hinchazón artrítica caliente de las manos.
  • Parálisis indolora de los miembros inferiores, por frío. Las rodillas se aflojan por debilidad, peor caminando, parece caerse hacia un lado. Dolor en los muslos, en las rodillas, no puede descansar en ninguna posición, peor por el movimiento. Rodilla hinchada y dolorida, con crujidos al moverse. Reumatismo articular agudo. Dolores óseos. Movimientos involuntarios del brazo y pierna derechos, que cesan al dormirse.
  • Vómitos en el embarazo. Trastornos de la regla que producen debilidad, nauseas y vértigos.
  • Flujo en lugar de la menstruación, o entre los períodos, o antes. Muy debilitante, apenas puede hablar. Menstruaciones prematuras, cada 15 días, con calambres, dolorosas, con distensión abdominal y dolores pinchantes y calambres, peor a cada respiración y por todo movimiento. Reglas abundantes, con coágulos, oscuras, con hemorroides. Menstruaciones suprimidas, O bien menstruaciones irregulares y escasas.
  • Fiebre tras un acceso de cólera.
  • Miedo a morir, a los fantasmas y espectros, peor de noche, a peligros desconocidos. Deseos o intentos de escapar.
  • Muchos picores, peor al anochecer, al desvestirse o de noche, por el calor de la cama. Piel pálida y fláccida. Úlceras muy sensibles al tacto.
  • Si el cuadro general coincide, Cocculus puede curar otras afecciones como ciática, bronquitis y otras dolencias que estos pacientes puedan tener.

Características generales

  • Aversión a la comida y apetencia de bebidas frías.
  • Mejoría general con el calor, quedándose quieto o sentándose.
  • Empeoran los síntomas con el insomnio, las veladas largas, con el movimiento pasivo y con el humo del tabaco. Al erguirse en la cama o al levantarse. Moviéndose, por hablar, por comer o beber, por dormir, por reírse o gritar, por caminar especialmente al aire libre (le tiene aversión). Empeora también por el frio, al arrodillarse, si lo tocan, o por cualquier emoción.
  • Ausencia de sed durante la fiebre.

Más información

Información extraída de la Materia Médica homeopática del Médico Homeópata Bernardo Vijnovsky y del libro El Remedio Homeopático, lo que la dolencia nos dice, del Pediatra Homeópata Didier Grandgeorge

El Dr. Vijnovsky cita un medicamento complementario de Cocculus: Causticum

Esta información es exclusivamente informativa. Acude siempre a un profesional de la Homeopatía para que realice la prescripción personalizada adecuada.

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